A los 8 años su abuelo le propuso a Oswaldo hacer un cohete para ir a la Luna. Solo llegaron a hacer pólvora con chispas de colores. Siendo jovencito construyó micrófonos y un mezclador. Así comenzó a trabajar como técnico de sonido en la PAI, compañía de teatro y animación zaragozana. Ahí se convirtió en un mezclador. Y comenzó a mezclarlo todo: trabalenguas con malabares, juegos con circo, piratas con lavadoras, cine con teatro, ciencia con ficción, acordeones con acrósticos, gallinas con percusión, poesía con robótica, galaxias con ensaimadas, fotografía con greguerías y delirios con astronomía. En la actualidad viaja habitualmente a la Luna sin pólvora ni combustible. Actor, narrador y fotógrafo, es miembro de la PAI desde 1989, donde ha participado en numerosos proyectos de teatro de calle y de sala.
En 1993 inicia su trayectoria como juglar contemporáneo con los espectáculos unipersonales de narración Cuentos Colorados e Historias de la Lengua Floja, presentados en teatros y festivales de España, Europa y América. Con Debajo un telón (2009) se adentra en el teatro de títeres y objetos, y en 2014 estrena Coro Cocó, donde comienza a incorporar elementos robóticos. Esa línea culmina en 2018 con Artilogios, un original espectáculo que fusiona poesía y robótica.
Con Un salto de gigante nace su afición por la astronomía y la astrofotografía. De esa pasión surgen Garbeo Cósmico, una charla juglaresca ilustrada con sus propias imágenes del cosmos, Eclipse: un escondite cósmico, otro espectáculo en la misma línea, y las Noches de Star Mirando, encuentros de observación astronómica con telescopios que mezclan ciencia, mitología, música y malabares. Así es la divulgación juglaresca de este “cósmico de la lengua”.